stucada y pintada totalmente en colores azul, rojo, marrón y negro, aglutinados con yeso.
La figura femenina presenta un rostro de facciones algo toscas, apreciándose su pelo negro peinado con dos grandes ondas laterales, por debajo del tocado. Éste consiste en una cofia o tiara que cubre parcialmente las orejas y que está decorado sobre la frente con tres bandas, siendo quizá la última una diadema. Los pendientes, de gran tamaño, debían de ser huecos, y penden directamente desde el lóbulo de la oreja. Cuatro gargantillas cubren el cuello, dando paso a un collar formado por cuentas discoidales o en forma de tonel, del que penden cinco colgantes. Un segundo collar sigue al primero, con tres piezas de forma acorazonada. El adorno personal se complementa con numerosos anillos en los dedos y varias ajorcas en cada muñeca, que multiplican su riqueza.
En cuanto al traje, la figura va cubierta desde la cabeza a los pies por un manto abierto por delante que forma pliegues bien conseguidos, aunque convencionales, en los laterales de la cabeza y sobre el cuerpo. Una túnica azul con una cenefa inferior constituye el vestido, bajo el que se aprecian dos sayas más, apoyada la segunda sobre los zapatos, que dejan adivinar la forma de los pies, apoyados sobre un resalte.
La figura sostiene cuidadosamente en su mano izquierda un pichón pintado de azul con el ojo indicado mediante un círculo negro.un símbolo de fecundidad asociado también en el Mediterráneo a Astarté y a Afrodita. El diferente gesto de las manos crea una leve disimetría en los pliegues del manto sobre el pecho; La derecha, apoyada sobre la rodilla, arrastra la tela.