| LOS GUERREROS DE XIAN
La dinastía Zhou, de la que sabemos poco, se estableció hacia el año 1100 a. C. en el valle del Wei y, después de reemplazar el dominio de los Shang, aseguró al país un largo periodo de estabilidad política y religiosa. Pero el sólido poder se fue agrietando para favorecer el crecimiento de centros provinciales. De este modo, a la etapa de estabilidad identificada con los Zhou occidentales, dado que la capital se encontraba en el oeste, en los alrededores de la actual Xi'an, le siguió la de decadencia con los Zhou orientales, que trasladaron la capital al este, cerca de la actual Luoyang. Durante este tumultuoso periodo de la historia china, conocido como "Época de los Estados Combatientes", que va desde el año 481 hasta el 221 a. C., nació el príncipe Zheng, de la dinastía Qin, el futuro primer emperador. El reino de Qin era uno de los muchos estados pequeños que componían el inestable mosaico político-cultural de aquel periodo, pero a pesar de ello el reinado constituyó uno de los momentos más importantes de la historia china. Después de haberse formado en el valle del río Wei entre los siglos VIII y VII a. C., se expandió más tarde hasta la confluencia de éste con el río Amarillo. En 246 a. C., murió el rey Qin, Zhuan Xiang, y con sólo trece años el príncipe Zheng heredó su trono. Su poder era, en realidad, tan sólo nominal, pues su temprana edad propició que uno de los más poderosos consejeros de su padre, y tutor personal suyo, Lu Buwei, gobernara en su lugar. Una vez alcanzada la edad para gobernar, en el 238 a. C., el rey Zheng tomó personalmente las riendas de sus dominios, y menos de un año después despidió al viejo consejero condenándolo al exilio. Con un nuevo grupo de consejeros, el rey Zheng ideó y desarrolló una política de expansión militar. Según el historiador Sima Qian, el reino de Qin conquistaba los estados de los alrededores con la velocidad "...de un gusano de seda que devora una hoja de morera"; en sólo 16 años, el joven Zheng había tomado todos los estados colindantes con el suyo; comenzaba la época imperial. El señor de esta nueva era adoptó un nuevo título, muy altisonante y nunca utilizado con anterioridad: Qin Shi Huangdi, que significa "primer augusto emperador de la dinastía de los Qin".Era el año 221 a. C. Ya en el año 246 a. C., apenas asumido el título real, Zheng había comenzado los trabajos para su tumba, que debía ser copia del universo conocido y encerrar en sí todas las maravillas del mundo. Según las crónicas de la época, la fundación del Imperio no se produjo hasta que el ambicioso emperador pudo utilizar más de 700.000 soldados recultados en todos los rincones del país para la construcción de lo que debía ser la morada eterna más espléndida de todos los tiempos. El mausoleo del emperador Qin Shi Huangdi se extiende en una superficie de unos 56 km. cuadrados, con el munte Li al sur y el río Wei al norte. El complejo monumental se compone de varias estructuras: el centro está constituido por el enorme túmulo sepulcral, una auténtica colina artificial. El historiador Sima Qian escribió que la tumba contenía maravillas increíbles; el techo de la cámara fúnebre era de bronce salpicado de gemas como si de un cielo estrellado se tratara; en el suelo había ríos de mercurio, que se hacían fluir mecánicamente, y que representaban el río Amarillo y el rio Azul. Según el mismo historiador, alrededor había maquetas de palacios y de torres y espléndidos tesoros. El primer emperador quiso que los artesanos instalasen en la entrada de la cámara sepulcral ballestas accionadas automáticamente para herir a cualquiera que se atreviera a profanar la tumba. En el exterior se plantaron árboles y todo tipo de vegetación a fin de que el túmulo tuviera el aspecto de una auténtica colina. Esta maravilla sigue hoy en día inviolada: la excavación arqueológica de un monumento complejo como el túmulo de Qin Shi Huangdi requerirá esfuerzos durante varias décadas, pero aunque la descripción de Sima Qian todavía no ha sido confirmada, la estructura exterior de la tumba y del complejo funerario parece confirmar la idea de que la tumba constituye una réplica de los palacios imperiales del templo, y que todo el complejo funerario es un auténtico diagrama cósmico.
Los trabajos para la construcción del grandioso complejo funerario aún no se habían terminado cuando Qin Shi Huangdi murió a los 48 años de edad. Prueba de ello es el descubrimiento de un cuarto espacio subterráneo, situado entre las fosas 2 y 3; esta cuarta fosa estaba vacía. El hallazgo parece sugerir que los trabajos de construcción de las fosas fueron abandonados inmediatamente después de la muerte del emperador; nunca sabremos cuántas fosas más debieron excavarse y cuántas figuras más modelarse para acompañar al soberano en su largo viaje. |