BARTOLOMÉ

Su nombre es un patronímico: Bar Tolmai (hijo de Tolmai o de Tolomeo). Según la leyenda, después de la muerte de Cristo habría evangelizado Arabia, Mesopotamia y Armenia. Fue allí donde, según el martirologio romano, lo habrían desollado vivo por orden del rey Astiages, furioso porque había convertido al cristianismo a un gran número de sus vasallos. En la tradición oriental, sin embargo, habría sido crucificado, ahogado o decapitado.

Su martirio le valió el patronazgo de todas las corporaciones que se ocupaban de la preparación de pieles y manufactura o empleo del cuero: carniceros, curtidores, zurradores, guanteros, encuadernadores. También tenía prestigio como santo curador. Se lo invocaba contra los espasmos, convulsiones y enfermedades nerviosas en general.

Se lo representa tanto cubierto como despojado de su piel. Sus atributos son, en el primer caso, el cuchillo grande con el que lo desollaron. En el segundo caso, su propia piel suspendida del brazo. En la pintura española tiene, además, un demonio encadenado.

Fuente: Iconografía del arte cristiano, de Louis Réau.

:: Menú principal :: Temas de arte cristiano :: Iconografía de los santos ::