DOMINGO DE GUZMÁN

VIDA Y LEYENDA

Domingo nace en Castilla la Vieja en 1170. Convertido muy pronto en canónigo de Osma, acompaña a su obispo a Languedoc para unirse a los cistercienses que intentaban convertir a los herejes albigenses. A la muerte del obispo, en 1207, Domingo pasa a dirigir la misión, predicando sin descanso, esforzándose por llevar una vida de extraordinaria sencillez, viviendo en medio de los laicos, rodeándose de algunos compañeros con los que se entrega a la oración, al estudio y a la penitencia. El apostolado de Domingo entre los cátaros y los albigenses fracasa, pero en 1215 se dirige a Roma, al concilio de Letrán, y el año siguiente obtiene del papa Inocencio III la autorización para fundar la orden de los Hermanos predicadores. Los últimos años de su vida están consagrados a la organización de ésta y a varios viajes misioneros a Francia e Italia. Muere en Bolonia, a donde se había dirigido para presidir el capítulo general de su orden, en 1221.

La leyenda ha añadido mucho a esta vida. Su nacimiento, como el de Cristo y el de todos los grandes santos, habría sido anunciado por numerosos presagios. Su madre, especialmente, habría visto en sueños al hijo que esperaba marcado en la frente con una estrella y acompañado por un perro blanco y negro que llevaba en la boca una antorcha encendida.

Esta visión, construida sobre un juego de palabras en le que la palabra Dominicus se asemejaría a la expresión Domini canis (perro del Señor) fue interpretada como un presagio que subrayaría cómo Domingo sería el perro guardián de la Iglesia contra la herejía. Numerosos milagros fueron atribuidos también al santo durante su predicación, especialmente la resurrección de un joven muerto de una caída de caballo y el salvamento de peregrinos que iban a ahogarse al intentar atravesar el Garona para dirigirse a Santiago de Compostela.

ICONOGRAFÍA

Santo Domingo aparece casi siempre revestido con el hábito de su orden: túnica blanca y manto negro. Una estrella brilla en su frente o por encima de su cabeza. A veces hay un perro a su lado.

Los principales acontecimientos de su vida han dado lugar en todos los casos a numerosas y variadas imágenes: la visión de su madre antes de nacer; los diferentes episodios de la predicación en Languedoc, especialmente los milagros; la fundación de la orden de los dominicos; la muerte del santo. A esto se añaden varias escenas legendarias: la aparición de la Virgen del Rosario a santo Domingo en Albi (esta tradición surge a partir del siglo XV); el encuentro fraternal de santo Domingo y san Francisco; la visión de las dos escaleras celestiales (un hermano dominico ve en sueños dos escaleras sujetas por Cristo y por la Virgen que sirven para hacer subir al cielo al alma de santo Domingo).

Fuente: Iconografía del arte cristiano, de Louis Réau.

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