| MARCOS
Uno de los cuatro evangelistas, de origen judío, que adoptó el nombre de pila romano de Marcus. En numerosos textos se lo llama Juan Marcos, o Juan "llamado Marcos". Habría sido el discípulo preferido y el portavoz de san Pedro, a quien habría acompañado a Roma. Según la leyenda, san Pedro lo habría enviado a Egipto, a la ciudad de Alejandría, en tiempos de Nerón. A causa de su predicación en Alejandrķa habría sido acusado de magia y arrestado. El populacho lo arrastró por las calles con una cuerda atada al cuello; golpeado con una maza, falleció antes de que sus verdugos tuvieran tiempo de lapidarlo. Su cadáver fue arrojado a una hoguera; pero una lluvia torrencial apagó el fuego. Al fin sus restos fueron sepultados por los cristianos en una tumba cavada en la roca. En el siglo IX, en 828, dos comerciantes venecianos establecidos en Alejandría, habrían sustraido el cuerpo junto con el sarcófago que lo contenía. Lo ocultaron y lo transportaron en un barco, siendo transportado a Venecia, donde fue solemnemente recibido en 829. De acuerdo con una versión desmentida por los venecianos, los restos habrían sido cedidos más tarde al obispo Ratoldus, quien los habría transferido a uno de los monasterios benedictinos de la isla de Reichenau, en el lago Constanza. Sea como fuere, fue Venecia la ciudad que, después de Alejandría, se convirtió en el centro principal de su culto. Los ducados de Venecia, que durante la Edad Media fueron, con los florines de Florencia, la moneda internacional de mayor circulación, mostraban en el anverso al dux arrodillado ante san Marcos. Junto al palacio de los Dux se edificó una magnífica basílica bizantina con cúpulas, cubierta de mosaicos de fondo dorado, y edificada para gloria de san Marcos, quien sustituyó a san Teodoro, primer patrón de la ciudad. Este santuario era al mismo tiempo una capilla de mártires, una capilla palatina que comunicaba con el palacio de los Dux y una catedral municipal independiente del patriarca. PATRONAZGOS Numerosas corporaciones reclamaron su patronazgo: los notarios y los escribas, porque fue el secretario de san Pedro; los zapateros y los curtidores porque según la leyenda san Marcos habría curado al zapatero Aniano que se había herido con una lezna mientras le arreglaba el calzado; los vidrieros y los pintores vidrieros también a causa del zapatero porque los vidrieros estaban expuestos a cortarse los dedos; los cesteros porque sus reliquias se ocultaron en una cesta para sacarlas de Alejandría. Aunque no era un santo curador, se lo invocaba contra la sarna de las manos. ICONOGRAFÍA A veces está tocado con un turbante en conmemoración de su predicación en Alejandría. Y a título de primer obispo de esa ciudad, a veces lleva también las vestiduras de un obispo griego, sin la mitra. Pero su atributo principal es un león alado. Es posible que las alas del león sean por razones de simetría con el águila de san Juan y el ángel de san Mateo, y porque esas alas se prestan para poblar los ángulos del Tetramorfos. Ese león a veces le sostiene el tintero.
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