MARESHA

Se sabe muy poco de Maresha durante el periodo del Primer Templo. La Biblia la menciona como una de las ciudades de Judá fortificadas por el rey Roboam, pero los hallazgos arqueológicos todavía no han podido agregar muchos datos.

Parece claro que al final del periodo de dominio persa y durante la época helenística, la población de Maresha era una mezcla étnica. Vinieron primero los edomitas de Transjordania, seguidos por sidonios de la costa septentrional, así como tambié,n griegos, que trajeron su cultura con ellos. Esta combinación étnica es evidente en los hallazgos arqueológicos: edificios, nombres y títulos en inscripciones, costumbres de enterramiento, etc.

Maresha era una ciudad helenística fortificada. La economía de la ciudad se basó en dos elementos principales: la producción de aceite y la cría de palomas. La evidencia de estas ocupaciones se descubrió en muchas cavernas excavadas en la roca.

En el 113-112 a. C. la ciudad fue capturada por el rey de asmoneo Juan Hircano I, que, de forma contundente, convirtió a los habitantes al judaísmo. Durante tres generaciones Maresha permaneció bajo los asmoneos, hasta que fue completamente destruida en el 40 a. C. por los partos, aliados de Herodes en su lucha contra Matatías Antigonus.

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