| EL CAPITEL DE SARNATH
El capitel de Sarnath es la pieza clave del estilo Maurya, porque materializa la utilización del budismo como vehículo de unificación política. En una excelente arenisca de Chunar, pulimentada a la perfección con una técnica hoy desconocida, este monolito de más de 2 m. de altura remataba la stamba de Sarnath, el recinto sagrado fundado por los monjes budistas desde que Buda predicara por primera vez: el Sermón de Sarnath; entonces un simple parque plagado de gacelas en las afueras de Benarés.
Los cuatro leones confrontados simbolizan a Buda predicando a los cuatro puntos cardinales. Son unos animales poco naturalistas, hieráticos, con unas melenas peinadas simétricamente y unos rizados bigotes sobre las fauces abiertas; aunque no parecen nada fieros, transmiten cierta dignidad. Es lógico que un emperador de sangre real eligiera el animal emblemático del clan aristocrático en el que Buda había nacido; sin duda le interesaba dar énfasis al origen principesco de Buda. Los leones se asientan sobre una losa circular adornada por cuatro ruedas (chakras) que vuelven a simbolizar la Ley Sagrada, intercaladas con cuatro animales (caballo, cebú, elefante y león) que simbolizan los vientos dominantes, encargados de llevar la voz de Buda a los cuatro confines de la tierra. Todos estos animales, incluso el león, se representan de forma naturalista, en actitud dinámica, pues, como tradiciones populares, no tienen la carga sagrada de los leones budistas; son un buen ejemplo de la riqueza plástica y de la diversidad estilística que el arte indio brinda al panorama mundial. Debajo, una simple moldura anular simboliza el cordón monacal aludiendo a la austeridad de la comunidad budista. Por último, soportando todo el grupo escultórico aparece el capitel en forma de flor de loto cerrada e invertida, que simboliza la pureza y la universalidad. El capitel de loto será un constante elemento arquitectónico en los estilos posteriores, hasta que el estilo Gupta tardío lo transforme en un recipiente abombado del que, como de un florero, surgen guirnaldas, de claro efecto principesco y característico del estilo post-Gupta. El capitel de Sarnath fue el emblema del imperio Maurya, el cual supuso el único periodo autónomo, independiente y unificado de la antigua India; esta circunstancia no se repitió en toda su historia hasta que en 1947 India consigue su independencia del colonialismo británico y se convierte en una república democrática. Esta concomitancia histórica fue sin duda la causa de que Nehru, el primer presidente, escogiera esta misma obra como símbolo de la nueva India. Fuente: El arte indio. Carmen García-Ormaechea. |
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