SOBRE LA REPRESENTACIÓN FIGURATIVA EN EL ARTE ISLÁMICO

Es un hecho sobradamente conocido el del escaso desarrollo que en este arte tuvo la representación figurativa del hombre y de los animales. Habitualmente se ha dado por buena la explicación de que tal ausencia se basa en razones de índole religiosa, pero esta tendencia anicónica responde sobre todo a su temperamento semítico.

El decreto de Yazid (722) sobre la prescripción de representación de seres animados, hombres o bestias, sólo precede en cuatro años al primer edicto iconoclasta del bizantino León III Isaúrico, por lo que bien se podía pensar en una medida acorde con los pueblos de mentalidad semítica, marcadamente anicónicos.

Debe quedar bien claro que en el Corán no existe una condenación expresa del arte, sólo en la sura quinta se indica: "ĦOh creyentes! ĦEl vino, los juegos de azar, las estatuas y la suerte de las flechas son abominaciones inventadas por Ax-Xaythan! ĦEvitadlas y sereis felices!". Pero debe advertirse que la traducción de "ansab" por "estatua" no es del todo correcta, por cuanto con ella se definen también los altares idolátricos. La traducción más correcta sería así: "El vino, los juegos de azar, los altares de los ídolos, etc".

Una tradición ha puesto en boca de Mahoma las siguientes palabras: "Dios me ha enviado contra tres clases de personas para aniquilarlas y para confundirlas: son los orgullosos, lo politeístas y los pintores. Guardaos de representar sea al Señor, sea al hombre, y no pinteis más que árboles, flores y objetos inanimados". Y otra tradición atribuye a Mahoma frases que condenan a los que labren figuras que proyecten sombra. Porque el día del juicio los seres representados vendrán a reclamar un alma al artista, que, no pudiendo procurársela, sufrirá los tormentos del fuego eterno.

POr todo ello Massignon han sintetizado las dondenaciones existentes en los hadices de la tradición musulmana: 1) sobre los adoradores de las tumbas y de las imágenes de los profetas y de los santos. 2) sobre los artistas, ya que los realizadores de imágenes serán castigados el día del juicio al imponerles Dios la tarea imposible de resucitar sus obras. 3) sobre los que se sirven de telas y almohadones con figuras. 4) acerca de la destrucción de las cruces por cuanto a ellas rinden culto los cristianos. Así que la opinión según la cual no existe arte figurado en el Islam porque su fundador lo prohibió no es válida, pues los testimonios citados porceden de los hadices y no del Corán. Luego algunos teólogos musulmanes rechazaron toda imagen que produzca sombra; después se ha querido explicar tal actitud diciendo que la prohibición se hizo sólo en los principios del Islam para evitar que los idólatras volvieran a sus ídolos. Sería una restricción que iba contra la idolatría y no contra el arte mismo.

Además de la religión hay que tener en cuenta el factor raza por cuanto los árabes son semitas como los acadios, hebreos, fenicios, caldeos, arios, etc.; entre ellos las ideas de Dios y Naturaleza, de Dios y Materia tienden a manifestarsede manera antagónica; para ellos la Materia es imagen del mal y por tanto la máxima aspiración religiosa se hallará en huir de la naturaleza y unirse al espíritu divino. Dionisio Ortiz Juárez ha señalado con perspicacia: "Para el pueblo hebreo, la prohibición de representar figuras de hombre o de animal es tajante, y el pueblo árabe recibe esta influencia mantenida, claro está, por la antinomia Dios-Naturaleza, Espíritu-Materia... Salta a la vista que la repugnancia que sienten por lo natural, por lo material, aleje de estos pueblos totalmente la tendencia a representar figuras corpóreas. Esto podría dar lugar además a la idolatría, a que el pueblo adorase a la criatura en lugar de al Creador Supremo. La prohibición bíblica y la supuesta coránica no hacen sino resumir en un dogma, como dice Gayet, una inclinación de las razas espiritualistas".

Para precisar más esta cuestión convendrá recordar los preceptos hebreos anicónicos: "Maldito el hombre que hace imagen de talla o de fundición, abominación del Señor, y la coloca en el lugar oculto" (Deut 27, 15). "No harás para ti obra de escultura alguna de lo que hay harriba enel cielo, ni de lo hay abajo en la tierra, ni de las cosas que están en las aguas debajo de la tierra" (Ex 20, 4). "Yo soy el Señor vuestro. No fabricareis ídolos ni estatuas, ni erigireis en vuestra tierra señalada, con el fin de adorarla, porque soy el Señor Dios vuestro" (Lv 26, 1), etc, etc. Ortiz Juárez concluye en su discusión del tema que debemos "buscar la causa del fenómeno que estudiamos en el mismo pueblo, en su modo de ser, en su psicología, ya que el arte de un pueblo es siempre producto de ella. Pero, al mismo tiempo, eso que llamamos psicología colectiva es un complejo producto de múltiples factores difíciles de precisar, pero entre los que destacan sobre todos estos dos: raza y género de vida".

Fuente: Mensaje del arte medieval. Santiago Sebastián.

:: Menú principal :: Arte y religiones ::